Project Type: Landscapes

YICE Uganda

YICE Uganda trabaja con las personas del asentamiento de refugiados de Bukompe y las comunidades vecinas, ofreciendo formación agrícola regenerativa y servicios financieros flexibles a pequeños agricultores para reducir el hambre y la pobreza.

Este campamento de refugiados es uno de los más pequeños de Uganda, por eso atrae muy poca atención del gobierno. En Bukompe hay más de 2.800 refugiados, el 75% de ellos son mujeres y niños. Más del 90% de los hogares del asentamiento sobreviven gracias a la agricultura a pequeña escala, cultivando cada temporada los mismos terrenos.

En consecuencia, se ven obligados a utilizar fertilizantes y plaguicidas peligrosos, lo que afecta a la biodiversidad local, degrada el suelo, reduce la productividad de los alimentos y provoca inseguridad alimentaria, falta de ingresos y desnutrición infantil. Además, en la zona se ha producido una deforestación masiva por la quema de carbón vegetal.

YICE Uganda ha estado trabajando en el asentamiento de refugiados de Bukompe para enseñar a las personas refugiadas técnicas de agricultura sostenible (permacultura, plantación de árboles y producción y uso de fertilizantes orgánicos).

Más de 100 mujeres agricultoras se han formado en técnicas de permacultura y se han plantado 20 huertos de permacultura.

Alianza Ceibo

Alianza Ceibo (Ceibo Alliance) está compuesta por miembros de cuatro naciones indígenas de la Amazonía occidental que han decidido dar forma a un movimiento holístico para prevenir la destrucción de sus culturas y territorios.

La Alianza fue creada en 2014 en respuesta a la contaminación de las fuentes de agua locales a causa de las petroleras.

Cuando estaban construyendo los sistemas de captación de agua de lluvia (para almacenar agua para el riego y otros usos) se enteraron de las amenazas comunes que todos enfrentaban, así que se les ocurrió que serían más fuertes juntos e iniciaron el movimiento Alianza Ceibo con el objetivo de:

  • Empoderar a las comunidades para que defiendan sus territorios a través de patrullas terrestres, monitoreo y mapeo de alta tecnología, estrategias legales y campañas en los medios de comunicación.
  • Conectar a los jóvenes entre ellos y con sus raíces culturales y oportunidades de liderazgo para que valoren su identidad y su bosque, y luchen por protegerlo. Como parte de este trabajo se han creado películas protagonizadas por indígenas, jardines de plantas medicinales y espacios ceremoniales;
  • Buscar soluciones para la destrucción de los bosques locales, incluyendo la construcción de energía solar en las comunidades y la creación de microempresas dirigidas por mujeres para promover alternativas económicas sostenibles a la destrucción de los bosques tropicales, al tiempo que preservan los cultivos alimentarios y las plantas medicinales en peligro.

Verdegaia

En 2017, una ola de incendios devastó Galicia y Portugal, acabando con la vida de más de 120 personas y arrasando más de medio millón de hectáreas. Las Brigadas deseucaliptizadoras, que se dedican a la restauración ambiental, surgieron después de este horrible suceso.

El eucalipto es una especie altamente invasora y pirofila que se ha extendido con el paso de los años. Los monocultivos de este árbol crean un «desierto verde» con una biodiversidad extremadamente reducida, consiguiendo que los bosques nativos se conviertan en pequeñas parcelas fragmentadas.

Después de los incendios algunos ciudadanos tuvieron la sensación de que había que tomar medidas en lugar de esperar a que fuese el gobierno quien iniciase el cambio. Más de 400 voluntarios se han inscrito como miembros de la brigada, participando en más de 25 intervenciones desde abril de 2018.

Las «Brigadas» han demostrado cómo el trabajo en equipo puede cambiar el rumbo de los hábitats naturales, transformando el pesimismo general en una participación comprometida.

 

Ripanu

En agosto de 2018, el fundador de Ripanu llevó a cabo una investigación sobre el pueblo Sapara y su resistencia a la explotación petrolera. Una de las comunidades visitadas, Ripanu, estaba interesada en realizar un proyecto de turismo ecológico como estrategia para detener la explotación petrolera en sus tierras.

Así fue cómo desarrollaron la idea conjunta de construir un centro dirigido a la conservación de la selva tropical, la enseñanza de los sueños lúcidos, la curación y el rejuvenecimiento emocional, mental y espiritual de los visitantes, mediante el uso de la medicina ancestral y natural.

El centro constaría de cinco cabañas con una capacidad para 20 personas. Se construiría en tierras Saparas, en mitad de la Amazonía ecuatoriana, y se promocionaría a través de un sitio web utilizando vídeos, fotos y mensajes de la comunidad de Ripanu, invitando a personas de todo el mundo a descansar, recargar pilas y soñar en mitad de la selva tropical.

El pueblo Sapara es un grupo indígena etnolingüístico amazónico que corre el riesgo de desaparecer, a pesar de que la UNESCO proclamó su cultura Patrimonio de la Humanidad. Solo cuatro ancianos hablan la lengua Sapara.

El objetivo del proyecto es defender las tierras ancestrales del pueblo Sapara frente a la industria petrolera, regenerar esta cultura ancestral y vivir en paz y armonía con el hábitat natural.

 

  • Community, Landscapes
  • Spanish, English
  • Territorio Sapara,
    Río Conambo,
    Comunidad Ripanu.
    Ripanu Pastaza 160158
    Ecuador

Community Forest Pemba (CFP)

Climate change has been making life on Pemba Island, part of the Zanzibar Archipelago, more and more precarious. Community Forests Pemba has been innovating ways of living and working that combat poverty and inequality while also increasing resilience.

All its activities are designed to regenerate the natural systems that people rely on. Inspired by both permaculture and agroforestry, CFP has created The Spice Forest. The polyculture approach of this project combines natural forest restoration with climate-smart spice farming and provides an important stream of income for the community. The forest is run by a farmer-owned co-operative established by CFP.

They have planted over two million trees; converted over 150 hectares of degraded land; and trained over 10,000 rural farmers and women in regenerative livelihoods. They also run a Rural Innovation Campus dedicated to regenerative solutions to climate change, where people from around the world come to learn from grassroots leaders in Pemba.

Photo: Community Forest Pemba (CFP)

Survival International

Much of Survival Internation’s work is concentrated around pressuring governments, multinational corporations and other organisations to respect or uphold tribal rights, and most importantly, land rights. It also funds self-help and indigenous-led projects and challenge racist or prejudicial stereotypes of tribal peoples in the media.

It has achieved hundreds of successes over the years. In 1992, after 20 years of campaigning, Survival secured the demarcation of the Yanomami tribe’s land in Brazil, which together with Yanomami land in Venezuela, is the largest area of rainforest under indigenous control to this day. In 2006, its fight against mining and ‘development’ projects without Bushmen consent resulted in the first court victory where ‘native title’ was recognised in Africa.

Tribal peoples have vast botanical and zoological knowledge and a unique understanding of sustainable living. Eighty percent of the planet’s biodiversity is found in indigenous territories, which is no coincidence. Many areas regarded by outsiders as «wilderness» have actually been carefully managed and shaped by people for thousands of years.

Secure land rights are key to the resilience, mental and physical health, and livelihoods of many tribes around the world. In advocating for the land rights of tribal peoples, Survival supports their regenerative practices.

Photo: Survival International

Society for the Protection of Nature in Lebanon (SPNL)

SPNL is one of the oldest environmental NGO in Lebanon. SPNL was established around two issues: to promote the concept of protected areas, and to manage the hunting situation in Lebanon. SPNL has a long experience in research, education, advocacy, networking and community development.

Its mission revolves around the protection of nature, birds and biodiversity, and SPNL has succeeded in solving the problem of illegal killing of birds and wildlife, especially when it came to law enforcement around hunting. SPNL also works on the promotion of sustainable use of natural resources, through the Hima approach.

SPNL’s history is full of innovative solutions to difficult problems, such as promotion of the concept of protected areas during the civil war, and environmental awareness when it was not a priority; as well as the revival of the Hima approach, and empowering youth and women within patriarchal society.

Its Hima Farm Programme includes organic agriculture, permaculture, sustainable use of resources and no hunting. It raises the capacity of locals, provides jobs for locals and refugees, and conserves native plants & herbs.

Photo: Society for the Protection of Nature in Lebanon (SPNL)

Fern

Founded in 1995, Fern is an organisation based in the heart of the EU, dedicated to protecting forests and the rights of people who depend on them. It was established out of the need for an organisation to explain how the EU worked and coordinate NGO inputs to forest policy discussions.

It identifies the threats facing the world’s forests and works with affected peoples, social and environmental organisations, and policy makers to devise and deliver solutions where the EU can make a difference.

Fern’s successes include defining a unique policy that bans illegal timber from the EU market and improves the rule of law in highly forested countries. Another of its campaigns led the EU to set incentives for European forests to remove 3 billion tonnes of carbon from the atmosphere between 2020 and 2030, the equivalent of the EU’s total emissions for one year.

Fern believes that it is essential to address the social dimension of environmental conflicts; that strong coalitions are more likely to achieve lasting change; and that presenting ways forward is more effective than highlighting problems.

Photo: Fern

Yes to Life, No to Mining

The Yes to Life, No to Mining (YLNM) network was founded in November 2014 by a collection of community-based organisations and NGOs from Africa, Europe, Asia and Latin America.

It was launched as a call to action, making visible the growing number of communities wanting to say NO to mining and resist an inherently unsustainable industry predicated on ecological and social harm. As a network, it exists to support its members in resisting unwanted mining and develop and protect life-sustaining alternatives.

After its launch as a web platform, the YLNM network grew organically, with an increasing number of communities, organisations and other networks joining from every inhabited continent.

These members began organising to support and amplify each others’ campaigns online, source funding for members, and provide reactive solidarity support in emergencies, for example in the case of Mongolian Earth Defender Beejin Khastumur.

YLNM coordinates work around three key areas:

  1. Providing information to front-line communities, as in the case of the ‘Water is Life’ toolkit;
  2. Convening front-line community learning exchanges focused on successful strategies in Colombia, Finland, Spain, Papua New Guinea, Myanmar etc.;
  3. Leading a discussion within the movement on ‘post-extractivism’ and how we go beyond mining.
Photo: Yes to Life, No to Mining

Uryadi’s Village

Uryadi’s Village (UV) was established in 2014 in response to a request from the local leadership in Soddo, Ethiopia, to help them address the growing number of orphaned and abandoned children in their area.

It became clear that the degradation of Ethiopia’s land was linked to widespread food access issues, and that this was linked with the high orphan population. (Newborns were abandoned because their parents could not feed them.)

UV agreed to co-develop a sustainable approach to this challenge. A community based on Permaculture principles has been created, guided by the vision of a beautiful, productive home for orphaned and abandoned children, which also strengthens the community and is a source of innovative progress and abundance.

UV cares for 97 orphaned children and supports the education of another 95 in the local community who have families but would not stay in school without some financial help. 

It is working with the local government to scale up a local adoption program and is one of the only orphanages around to accept special-needs children. It is also developing support systems and tools for parents of children with special needs to avoid abandonment in the first place.

Photo: Uryadi’s Village